El comentario de la fecha 24
Con el Madrid pudimos, con el árbitro no
Atlético Madrid 1 vs Real MAdrid 1
» Por Javier Molero [26/02/07]
El sábado en el Vicente Calderón se pudo asistir a una clase magistral de cómo un árbitro y sus asistentes, pueden manejar el devenir de un partido a su antojo.
El Atlético de Madrid pese a hacer un partido ejemplar y pasar por encima al Madrid de Capello, no pudo vencerle. En parte cierto es por su falta de puntería, ya que tuvo ocasiones para marcar más goles, pero también porque cuando los marcaba se los anulaban injustamente.
El estadio estaba a rebosar, y con la gente entregada a una causa, ganar al Madrid. El equipo contagiado por todo esto salió decidido a por la victoria, y encaminado estaba cuando Fernando Torres, marcó en el minuto once de partido, poniendo por delante a su equipo y encima sacándose la espina que tenía de no haberle marcado nunca a los blancos. Tras el gol, el atleti seguía a lo suyo, generando juego y ocasiones y desquiciando a una más que lamentable defensa blanca. Todo indicaba que se podía sentenciar y que el atlético se acabaría llevando el partido. Legaría el minuto fatídico, el de la polémica que todavía colea, Antonio López ejecutó una falta cometida por Cannavaro, el balón rebotó en el palo y le quedó muerto a Perea en sus botas para empujarlo y hacer el segundo, cuando el colombiano ya se había recorrido medio campo celebrándolo, al asistente no se le ocurre otra cosa que levantar el banderín, y señalar fuera de juego, un fuera de juego que se inventó porque sí. El árbitro ya señalaba el medio campo dando validez al gol, es más no quiso pitar un penalti cometido en esa misma jugada de Emerson a Agüero, precisamente porque acabó en gol. Iván Helguera levantó el brazo, indicando un posible fuera de juego. Para el linier, el jugador blanco debía de ser su hombre de confianza porque sin haber visto anteriormente la infracción, se fió del criterio del jugador del Madrid para anular la jugada. A partir de ahora que no se utilicen ni árbitro ni líneas en los partidos, porque para que los queremos si pitan los jugadores. La verdad que todo esto da mucho que pensar, porque no fue un error aislado, todo el partido fue un ejemplo de cómo perjudicar a un equipo y beneficiar a otro, de cómo un jugador como Gago se fue al banquillo sustituido sin recibir una tarjeta amarilla, después de haberse cansado de repartir a diestro y siniestro, de cómo Luccin y Galleti veían tarjeta en sus primeras faltas, de cómo el árbitro esperó a que llegara el minuto 82 para expulsar a Cannavaro, cuando se tenía que haber marchado mucho antes, al igual que Diarra que no tenía que haber acabado el partido… Vamos que una lista muy larga para ver detenidamente el vídeo del partido junto a Daudén y que una a una fuera dando explicaciones, del porqué de su más que lamentable arbitraje. Aunque se me olvidaba que en España los árbitros son soberanos y es demasiado pedir que den explicaciones, faltaría más.
Arbitraje aparte, de este partido sin duda nos quedaremos con lo más positivo, que fue el juego y la actitud de los jugadores del Atlético de Madrid, que si muestran esa garra e intensidad en el resto de partidos no tendrán problemas para meternos en Champions, y como dice Aguirre quedar por encima del Real Madrid. Y por otro lado la actuación del Kun, que tuvo en jaque a la defensa blanca, sobre todo a Cannavaro, el balón de oro que sólo le podía para en falta y le faltó la guinda, y es que volvió a tener la victoria en sus botas al final del partido, tras una jugada espectacular que al final desbarató Iker Casillas, el salvador blanco.
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